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EL SEMANARIO DE CABRA (1892-1906)
"El 7 de agosto de 1892 salió de imprenta el primer ejemplar de El Semanario de Cabra, el cual mantuvo su cita con los lectores hasta abril de 1906. Fue uno de los grandes periódicos de Cabra, pues su relativa larga vida solamente sería superada por La Opinión y El Popular.
En España durante la Restauración (1875-1923) la mayoría de los periódicos tanto de tirada nacional como los locales estaban fuertemente vinculados a alguno de los grandes partidos (el Conservador de Cánovas y el Liberal de Sagasta) o a otros partidos minoritarios (republicanos, anarquistas, socialistas, etc.). Por lo que respecta a El Semanario de Cabra este priódico nació desvinculado de las dos fuerzas políticas más importantes de la localidad, elPartido Liberal cuyo jefe de filas era José Sánchez Guerra y el Partido Conservador capitaneado por el marqués de Cabra. Aunque pronto el director del El SemanarioCasimiro Reyes Ortiz empezó a defender al Marqués de Cabra y a censurar las irregularidades del alcalde liberal Pablo Morales Fuillerat.
Disconforme el consejo de redacción por la línea marcada por Casimiro Reyes puso de director a Vicente Toscano Quesada (Victosque), a quien en octubre de 1893 lo reemplazó Alfredo Hurtado Martínez. Desde entonces El Semanario se colocó a favor de José Sánchez Guerra, el sempiterno diputado cunero por Cabra que desde las filas del Partido Liberal se había pasado al Conservador y forzó por tanto al Marqués de Cabra a pasarse a los liberales. Tránsfugas ha habido siempre.
El subtítulo del periódico refleja bien sus contenidos: Revista literaria, de noticias y defensora de intereses locales y regionales. Si bien cuando habla de noticias regionales se refiere a informaciones sobre asuntos de los pueblos cercanos.
El contenido de las noticias es el habitual en la prensa de la época: la vida social (bodas, bailes de sociedad), los espectáculos (teatro, toros), las fiestas (semana santa, feria, festejos de la Virgen de la Sierra), y en menor medida la información política (elecciones, plenos del Ayuntamiento).
En El Semanario de Cabra se prestaba una especial atención a los asuntos del Instituto Aguilar Eslava, con polémicas incluidas como cuando don Carlos Garrido Hidalgo (del partido conservador) sustituyó en la dirección del instituto a don José Cabello Roig (del partido liberal). Si durante la Restauración cuando se producía un cambio de gobierno los funcionarios vinculados al partido saliente quedaba cesantes en sus plazas de funcionarios y eran substituidos por otros vinculados al partido entrante en el gobierno, desde jueces a sepultureros, guardias municipales o campaneros y sacristanes, por poner algunos ejemplos, no es de extrañar que en Cabra se produjera un relevo del director del Instituto. En el caso que comentábamos del cambió de Cabello por Garrido, sentenció El Semanario: “La Historia ha vencido a la Física”, haciéndose referencia a la cátedra de cada uno de los contrincantes.
El Semanario de Cabra se mantuvo hasta 1906, aunque sufrió algunas interrupciones. En su última época redujo el formato a la mitad aunque dobló el número de hojas, pero desde entonces se centró exclusivamente en los temas literarios y dio de lado a la política y a las noticias locales. Los trabajos de ahora procedían de publicaciones de ámbito nacional y hoy nos resultan carentes de interés.
Entre los colaboradores habituales de El Semanario encontramos a algunos de los que mantuvieron la prensa en Cabra durante las dos primeras décadas de este siglo: Rafael Hernández Mohedano, su hermano Ángel (que hacía las ilustraciones), José Castilla Lobato, Baldomero y Manuel Montoya Tejada, Mostaza, el cura Pedrosa, el pontanés Manuel Reina, el fundador de La OpiniónJulián Aguilar, además de los directores ya citados.
El ejemplar que reproducimos corresponde al 2 de octubre de 1892. En él se dedica toda la primera plana a un interesantísimo artículo de Victos (Vicente Toscano Quesada) que trata del tema de las fiestas en Cabra. Curioso nos resulta que ya hace más de cien años se dijera: “somos más pobres que cerrojos... pero nos damos una vida de príncipes”. Aunque parezca que este artículo está escrito con seriedad, conociendo al autor, hay que pensar que la ironía abunda en el mismo.
En la sección literaria se inserta unos versos de don Luis Herrera, otra pluma frecuente en la prensa local de finales del XIX. Interesantes y curiosas gacetillas se apiñan en la sección de noticias: la inminente apertura de la línea férrea que pasará por Cabra, los festejos de la Virgen del Rosario, “los abusos” de los hortelanos, la pasada feria del 15 de septiembre, la apertura de curso en el Instituto en la que “la bulliciosa juventud bailó en el patio a los acordes de la Banda Municipal hasta las tres de la tarde”. ¡Qué tiempos aquellos! La juventud bailando sin cesar hasta las tres de la tarde. ¡Igual que ahora!
El formato y dimensiones de este periódico no nos ha permitido escanearlo al completo, además, lamentamos que sea difícil su lectura aquí, dado también a que el paso del tiempo a desteñido la impresión original del periódico.